sábado, 31 de mayo de 2008

Lo siento

Hola a todos:
Ayer pasé un mal día, que finalmente acabó muy bien, pero no porque resolviera nada, sino porque tuve a mi lado a alguien que me dió ese apoyo necesario para algunos malos momentos.
Por qué fue malo? Porque hice algo que necesariamente iba a causar un daño a alguien y lo hice de forma deliberada.
No penséis que me volví insensible, no creáis que no me importa el daño ajeno. Todo lo contrario. Me duele actuar así aunque sepa a ciencia cierta que no tenía otro remedio, que ella o yo, que en determinados momentos, para sobrevivir hay que enseñar los dientes.
No se puede jugar a dos bandas, hay que estar a un lado o a otro. Muchas veces, por no decantarme, y para evitar ese daño ajeno, el daño lo sufrí yo, pero llega un punto en el que no queda más remedio que decidir, actuar y que cada uno reciba lo que siembra, aunque no lo espere.
Porque, al fin y al cabo, siempre recoge tempestades el que siembra vientos, pero como hay quien está tan acostumbrado a sembrar vientos impunemente, el día que oye tronar... y más si ese trueno viene de alguien como yo, acostumbrada a demasiadas renuncias por simple cobardía.
Claro que, a veces las cosas a destiempo, acumular demasiadas afrentas, provoca que la tempestad sea ciclónica, y lo siento.
Lo siento de verdad. Sé que hice lo correcto, pese a quien pese, pero no dejo de sentirme mal por ello. Porque no entiendo qué necesidad hay de estas cosas. Y porque sé perfectamente, que esa tempestad no servirá para que quien la recibe cambie sus modos, respete a sus semejantes, se preocupe por los demás.
Cuando haces algo como lo que yo hice ayer, que si lo contara seguramente os provocaría risa, lo haces porque no queda otro remedio, pero sabiendo en tu interior, que sólo servirá para defenderte, no provocará mas que una contratormenta, pero no resolverá nada.
Pero hay quien no entiende otro lenguaje, quien olvida pronto cuanto recibió, de tí y de los demás, porque hay quien sólo mira su ombligo, importándole poco si para mirarlo tiene que pisar algún cuello por el camino.
Menos mal que, aunque no me haga sentir bien, y me duela llegar a actuar así, tengo la conciencia tranquila y sé que el daño que pude causar es menor que el que se hubiera causado si hubiera cruzado mis brazos.Porque también había terceras personas implicadas. Supongo que eso fue lo que realmente me movió.
Muchísimos besos a todos.

3 comentarios:

Luis Miguel dijo...

Como te conozco, me hubiese gustado verte enfadada, aunque no sé, a lo mejor me daba la risa, je, je.
Disculparse es una práctica maravillosa y poco utilizada. Lo que pasa es que cuesta mucho acceder a la otra persona, y a veces, aunque sincera, la disculpa no sirve de nada.
Dicen de un maestro que se tropezó violentamente en la calle con otro viandante. Cuando éste comenzó a protestar le dijo: "Si ha sido culpa mía, y es muy posible porque andaba distraído en la meditación, sepa sinceramente que lo siento. Si la culpa ha sido suya, no se preocupe. No tiene la menor importancia..."
En un entierro le dice un tipo a la viuda: "Lo siento"
Ésta responde totalmente alarmada: "No, no, por favor, déjele como está...tumbadito..."
Gracias a todos por estar como siempre ahí fuera.

mariola dijo...

Hola a todos:
Ahora me parece que me conoces poco. No sé, o tal vez la que se conoce poco sea yo.
Yo no me siento culpable, yo actué como creí que debía actuar.
Lo qiue siento, lo que me duele, es que la vida nos llegue a colocar ante situaciones así, eso es todo, y me afecta mucho, mucho, no lo puedo remediar.
Porque yo no quiero dañar a nadiem eso es todo. Por lo menos, no hacerlo de forma consciente y deliberada.
Muchísimos besos a todos

Pedro dijo...

Una vez leí: "Actúes como actúes siempre tendrás a la mitad de la población en contra."
De ahí que lo mejor será concienciarse cuanto antes de que siemmpre habrá personas que sufran con nuestros actos, pero no por ello debemos dejar de hacer lo que nos dicte nuestra razón y nuestro corazón, porque por otro lado también estarán los que nos lo agradezcan y a los que ayudemos. Desgraciadamente parece ser que es así, no se puede contentar a todo el mundo. También yo he sufrido mucho por esta causa.
Un fuerte abrazo para los dos.