domingo, 29 de marzo de 2009

Descubrir sus huellas.

Un saludo a todos de todo corazón.
Continúo comentando el segundo punto de los "Diez toros del Zen" que dice así:

2. Descubrir sus Huellas.

!Junto a la rivera bajo unos árboles, descubro huellas!
Incluso sobre el fragante pasto veo sus pisadas.
Están en lo profundo de las montañas remotas.
Este rastro no puede ocultarse a ninguna nariz que apunte al cielo.

Decididos y cansados, dejamos de mirar hacia el exterior buscando contento y paz. Puede que después de tanto sufrir decidamos emprender el camino espiritual.
Aprendemos de agunos textos, escuchamos las enseñanzas de los Maestros, y de repente... ¡descubro huellas!

¿Será posible que haya encontrado algún rastro, o será de nuevo una jugada de la mente?
Busqué la paz y la felicidad en los pastos y en las montañas. Y ahora, en los mismos sitios, donde miré tantas y tantas veces, diviso pequeñas señales.
Si me atrevo a preguntar, el Maestro parece complacido, pero al mismo tiempo le resta importancia a mi descubrimiento.

¿Qué ha sido diferente entre las otras veces y este momento?
Mi punto de referencia, sin lugar a dudas.
Mi mente (o mi nariz) apuntaba al sitio equivocado. Con la orientación correcta (apuntando al cielo de mi cosciencia), puedo mirar lo que ya tanto observé.
Hoy puedo sonreír.
Sé por qué sufría tan miserablemente.
Y por vez primera se abre un rastro que continuar.
Gracias a todos por estar siempre ahí fuera.

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2 comentarios:

fa di dijo...

Estimado Rev.Fa Shan: impecable explicación, imposible no entender.
Continúe enseñándonos!!
Rev. Fa Di (Mabel)

Pedro dijo...

Ya me he puesto al día con el primer punto.
Me han parecido ambos muy interesantes, sobretodo tus explicaciones posteriores. Espero impaciente los siguientes.

Mis saludos.