miércoles, 6 de febrero de 2008

La humildad

Hola a todos:
Ayer, durante un viaje, iba charlando con mi hermano. Hablábamos de alguien a quien admiramos y queremos mucho y en un momento de esa conversación, mi hermano me dijo: no te has dado nunca cuenta de lo humilde que es? Jamás da un consejo a nadie pese a que su trayectoria sea admirable.
Tenía razón y me hizo pensar. La mayoría de nosotros, quiero creer que en un intento de ayudar a los demás, les aconsejamos cómo deben conducir sus vidas, qué decisiones deben tomar, qué camino elegir.
Creemos equivocadamente que lo que nos funcionó a nosotros, les irá bien a los demás. No sé si será nuestro ego quien nos haga pensar que sabemos más que nadie.
Pero detrás de todo esto, de esas inmejorables intenciones, indudablemente, al dar un consejo, estamos convencidos de que sabemos y lo bastante como para aconsejar.
Si alguien estuviera hablando de fisión nuclear, yo me quedaría en silencio porque me reconozco una absoluta ignorante.
Si los demas expresan sus dudas, temores, anhelos o sueños, si alguien expresa sus sentimientos, por qué no contestar igual? con mi silencio? Si al fin y al cabo, debo reconocer mi absoluta ignorancia en todo lo que afecte a los demás, ya que no estoy en sus mentes, ni en sus corazones... si al fin y al cabo, ni siquiera sabría predecir qué haría yo muchas veces.

Yo de esta vida poco sé. Sólo conozco lo que he vivido, lo que he sentido. Así que, mejor será que, a partir de ahora, haga un ejercicio de humildad y me reconozca una gran ignorante en muchas, muchas cosas, fundamentalmente en todas aquéllas que afectan a los demás.

Muchísimos besos a todos.

7 comentarios:

Natacha dijo...

Creo que estás equivocado. Las vivencias de los demás, a veces, enriquecen y dan luz a momentos oscuros en la vida.
Las personas que poseen vivencias intensas deberían compartir con otros seres humanos. No creo que sea humildad... tal vez, dejadez o pudor de compartir.
No te encierres dentro de tí. La riqueza está en dejar entrar la luz de otras ventanas.
Un beso (y esto no es un consejo, es mi modesta opinion)
Natacha.

Luis Miguel dijo...

Un saludo a todos de todo corazón.
Creo que esto de aconsejar es un tema muy delicado, sobretodo por el cómo y el cuando. Me viene a la mente el cuento del mono que sacaba al pez fuera del agua y le colocaba sobre las ramas de un árbol. El tigre, viendo la agonía del pobre pescado gritó al mono: "¡pero qué haces, para qué lo sacas fuera del agua!". El mono sonriendo de orgullo respondió: "¿es que no viste que se estaba ahogando?".
Cada vez que tuve alguna vivencia quise enseguida mostrársela a los demás, por orgullo y vanagloria, más que por enseñar e ilustrar. Ahora, sin embargo, me cuesta mucho más, pero no por el hecho de abrirme en sí (quien me conoce sabe que soy muy extrovertido), sino porque valoro mucho el efecto que mis palabras e ideas puedan causar en los demás.
Dicen que Buda sabía dar la enseñanza exacta a cada cual según su nivel de sabiduría.
Qué pena no poseer semejante poder de discernimiento.
De momento, cada vez que puedo estaré calladito, no sea que ahoge a nadie...
Gracias a todos por estar ahí fuera.

mariola dijo...

Hola Natacha:
Las vivencias y experiencias de los demás enriquecen mi vida... es cierto, al menos en la parte que yo perciba y aprecie.
Una cosa es compartir vivencias con los demás, una cosa es expresar una opinión, y otra muy distinta dar un consejo.
Aconsejar es intentar suplir la voluntad de otro, o su pensamiento, o sus deseos, diciéndole cómo debe actuar... y eso, no me gusta.
Y en alusión a tu frase, yo dejo entrar a través de todas mis ventanas la luz que irradien los demás, pero esa luz sólo puede entrar a través de mis ventanas... las de los demás recibirán, tal vez, algo de mi luz, o no... y eso no es encerrarme en mi misma, es sólo una forma de ver las cosas.
Sólo creo que cada uno debe encontrar sus soluciones, su camino y tomar sus decisiones, porque sólo de nuestros errores aprendemos.
Eso sí, me encanta escuchar a los demás, conocer sus historias, que me cuenten sus experiencias. Escucho mas que hablo, lo sé, y sólo algunas veces, me he atrevido a decir a alguien... no te estarás complicando más de la cuenta?
Muchísimos besos a todos.

Pedro dijo...

A lo largo de mi experiencia vital he conocido a algunas personas incapaces de decir un simple "no lo sé". Personas que parece que se siente obligadas en todo momento a dar una opinión sobre cualquier tema que se trate, aunque sea un completo ignorante sobre lo que se está hablando, ya que nadie puede saber de todo. Estas personas son las peligrosas, ya que, si no las conoces bien, pueden inducirte a engaño fácilmente llevándote por caminos no deseados.
Es cierto que esto de los consejos es muy delicado, hay que saber muy bien a quién se tiene delante de ahí que lo más importante siempre sea escuchar bien antes de abrir la boca, para así no meter la pata, y, sobretodo, cuando no se conoce el tema, callar y prestar atención, o decir "no lo sé".
Yo, por si acaso, el único consejo que me atrevo a dar es el que dijo Buda y transcribo en la cabecera de mi blog bajo la etiqueta: "El más sabio de los consejos:". Ese seguro que no falla.
Un fuerte abrazo para todos.

Vientos del Pueblo dijo...

Desde Getafe, Madrid, España, saludos

Manuela dijo...

Hola mariola (sigue rimando...) Soy Natacha de Ylaluzsehizo. Te visito desde mi blog de manualidades, que seguro no conoces.
Me gustaría que te pasases por allí. Tengo un regalo para tí.
www.aprendemanualidades.blogspot.com
Espero y deseo que te guste.
Un besito.
Natacha.

mariola dijo...

Gracias Natacha Manuela... sigues sin rimar.
Gracias por tu premio, me ha gustado, te dejé un comentario allí.
Muchísimos besos a todos.