miércoles, 6 de mayo de 2009

Espero que esté cerca

Hola a todos:
No dejo de hacerme una y otra vez la misma pregunta, sin encontrar respuesta. Por qué la mente nos engaña? O dicho de otra manera, por qué nos aleja de la felicidad?
O de otra... por qué sabiendo que muchas veces nos engaña le seguimos haciendo caso? Por qué permitir que determinadas reacciones se continúen produciendo y gobernando nuestros actos?
Durante muchos años, ese funcionamiento es automático y casi inevitable, pero llegados a un punto, al tomar distancia y recordar, comprendemos cual es su funcionamiento, y que confundimos felicidad con cosas que en realidad tan sólo nos conducen a un cierto placer temporal.
Seguimos buscando fuera, y dependemos del exterior, de la opinión de los demás, de sus reacciones, de si llueve o hace sol, de todas esas cosas impermanentes, aún sabiendo que ese camino no nos lleva a ninguna parte.
Me siguen sorprendiendo mis reacciones, me desespera seguir tropezando en las mismas piedras que ya tanto conozco, pudiendo saltarlas, pero cuando voy a darme cuenta de que se pueden rodear, o saltar, ya me caí tropezando con ellas.
Supongo que cuando alcanzas la felicidad real, la interior, la que permanece, la que no depende de mas nada ni nadie ajeno a uno mismo, dejas de desear cosas que te apartan de ella, dejas de sentirte influenciado por lo que te rodea, sabiendo que sólo está ahí y que no depende mas de tí de lo que tu aceptes.
Supongo también que el día en que me sienta que sencillamente formo parte del todo, y que sus movimientos son los normales y como tal los entienda, sienta y acepte, habré dado un gran paso, pero tengo claro aún no lo he dado.
Espero que esté cerca...
Muchísimos besos a todos.

9 comentarios:

Juan Carlos Lozano dijo...

bueno amigo querido:

creo que estas preguntas son como si el espejo se preguntara a si mismo porque siguen sucediendose las imagenes en él. En principo no es culpa del espejo. No hay culpa en esto ( y tu dejas ver un rastro de culpa). Es la naturaleza del espejo reflejar. Asi la naturaleza de nuestra mente es reaccionar.(los arcos senso-motores y bla bla bla.) Eso lo comprendemos intelectualmente. Pero experimentarlo en nosotros mismos siempre aporta algo más.

Creo que hay una cosa importante: No tratar de cambiar. Es decir, no hacer esfuerzos para no ser lo que somos. Eso es nocivo. Lo mejor que se puede hacer es solamente comprender. La comprensión, es la mayor energía que podemos crear, y por si misma pone con el tiempo cada cosa en su lugar.

te dejo un abrazo desde el otro lado del mar.
juank

Pedro dijo...

Si eres consciente de ello, ya estás mucho más cerca que la mayoría de las personas.
Paciencia y fe.

Un beso.

boomerang dijo...

¿Por qué estamos a la espera de que nos llegue la luz o iluminación? Depende solo de nosotros poner luz o atención a cada uno de nuestros hechos diarios.Luz,esclarecimiento,guía,conocimiento,radiación...todo ello dentro de tí, dentro de mí, tan parecido y diferente a la vez.
Si ponemos atención plena a cada cosa que hacemos nos volvemos mas conscientes, más sensitivos con nosotros y el otro.
Ante la pregunta: ¿Quien soy yo?, algo trascendente e impermanente su respuesta;pues todo es movimiento, cambio/evolución, por lo que no somos los de ayer ni los de mañana, somos aquello que atendemos en el momento presente. Somos donde la atención ponemos en ese instante casi inapreciable... Eso y mucho mas que cada uno debe ir descubriendo, ese puede ser el misterio compartido, la incognita vital...¿no te parece?

Luis Miguel dijo...

Querida Mariola y Boomerang:
La iluminación, el transcender, despertar... todo eso no son más que conceptos, palabras. Y como tales, son alimentos de la mente.
Ésta dice ¡qué interesante!
Y ahí se queda hasta que se aburra y precise de un nuevo objeto donde entretenerse.
Mariola, posees el conocimiento intelectual del asunto.
Pero también posees cierto conocimiento intelectual de la función de un cirujano, y sin embargo, no podrías ejercer como tal. ¿Por qué?
Bienvenido, amigo boomerang. No usaré palabras para añadir nada a lo que dices.
Sonrío.

Juan Carlos Lozano dijo...

Yo creo más bien que somos la linterna y no aquello que ella ilumina. Ya que la atención puede ser comparada con un rayo de luz que sale de nosotros y va hacia las cosas, según sean nuestras intenciones o deseos. Porque la atención tiene su origen en un deseo.

Pero tras la atención (rayo de luz) está el que posee la linterna.Y ese es el que somos.

Un abrazo de corazón.
juank

Flor dijo...

Hola Mariola:)

Me encantan tus reflexiones.. tú que pareces tan avanzada en el tema de encontrar el camino y sin embargo tan humana:)

Me he sentido identificada con tu reflexión.. ¿Por qué engaña la mente? ¿Para que "se ha creado" una mente que engaña? En el universo, todo parece tener una lógica.. otra cosa es que aún no la hayamos encontrado:). Entonces, si existe una lógica para todo ¿porqué crear un instrumento que engaña al que lo usa????. Una muy buena pregunta:)

Mi caso es particular... desde el punto de vista de que vivo con un filtro-engaña mentes constante, una depresión.. y no puedo evitar "no creerme" lo que me dicta mi mente en esas situaciones. Cuando la situación depresiva pasa.. puedo ver como ese algo que no es "yo", ha jugado con-migo y me ha hecho ver algo que no era verdad. ¿Por qué creerme a un instrumento que me engaña con tanta frecuencia, y me causa tanto dolor?.

Quizás Luis Miguel tenga razón en el tema de la intelectualización.. pero a veces la mente es tan tan poderosa, que es realmente difícil no entrar a intelectualizar:).

A mi me sirve mucho la analogía con la pelí "matrix".. Los que están dentro, no podrían creerse jamás que están viviendo en una ficción. ¿Y si la REALIDAD REAL fuese esta?

Un saludote
flor

Luis Miguel dijo...

(Un mensaje para Mariola de la Maestra)

Mariola: No hay un porque... la pregunta está mal formulada. Debe decirse, "¿cómo puedo situarme en el punto de vista correcto?" "¿CÓMO puedo mirar la realidad de este u otro asunto?" Y... meditar en ello hasta que se ha alcanzado ese punto de no-sufrimiento para todo lo que es impermanente, carente de sustancia y que produce sufrimiento. Porque todo, todo en la vida es insustancial, produce sufrimiento y es impermanente; ya sea el amor o el odio, lo grande o lo pequeño, en fin los extremos, la dualidad. "NINGÚN CONOCIMIENTO PUEDE SER ALCANZADO SIN SER BUSCADO, NI LA TRANQUILIDAD SIN AFANARSE POR ELLA, NI LA FELICIDAD SINO A TRAVÉS DE TRIBULACIONES. TODO INVESTIGADOR, EN UN MOMENTO U OTRO, TIENE QUE SUFRIR UN CONFLICTO DE DEBERES, UN VUELCO DEL CORAZÓN..." Cuando se pregunta por qué, es que hay un alguien, un hacedor que hace y tiene justificaciones para lo que sea, pero ese alguien no existe... son solamente nuestras acciones las que nos sitúan en un punto de vida determinado. Esto es difícil de cree porque como dijo Albert Einstein: “La realidad es meramente una ilusión, aunque muy persistente”. - Abrazos, Yin Zhi

mariola dijo...

Muchas gracias. A todos.

Rev. Yin Zhi Shakya, OHY dijo...

Luis Miguel/Rev. Fa Shan:
Podríamos decir que: Según la primera de las Cuatro Nobles Verdades: La vida es amarga y dolorosa. A no ser que esta Verdad sea comprendida... no aceptada con fe, sino reconocida... no estudiada, sino testificada... no asumida por la razón, sino verificada por la experiencia, absolutamente y sin matices, a no ser que una persona sepa desde la cabeza a los pies que la vida es en verdad amarga y dolorosa, no será hasta entonces siquiera un candidato para la liberación budista.

La Primera Verdad debe ser asimilada antes de que la Segunda Verdad pueda ser revelada. Vivir en el Samsara es sufrir. Vivir bajo la tiranía del ego es una batalla sin fin que no puede terminar en victoria. Mientras el tirano viva, nos tiraniza. Somos fustigados. La salvación, por tanto, comienza confesando la derrota. (No con un acto de contrición, como algunos lo pueden entender, sino meramente como una confesión de la derrota. La contrición viene después.)

En el léxico de la salvación, la Desilusión llega antes del Despertar.
La Maestra