viernes, 19 de diciembre de 2008

Los sentidos abotargados

Un saludo a todos de todo corazón.
Hace pocos días, durante una conversación, surgió una pregunta que, aunque nada nueva, ha dado para que escribiera estas palabras.
¿Qué pasaría si Jesús (el de los católicos, claro) volviera entre nosotros con su mensaje?
Creo que pasaría lo mismo que si lo hiciese Buda, Mahoma, o cualquier otro profeta o maestro iluminado.
Y sería nada de nada.
Si tuviese un poco de suerte, a lo mejor, escribiría un libro que, si se vendiese bien, acabaría en todas las gasolineras y "carrefoures". Si no, pasaría una larga temporada en el manicomio más cercano, atiborrado de litio y otras hierbas, porque le dijo a alguien que escuchó una voz. O peor, haciendo el ridículo en algún programa de televisión...
El problema no radica ni en el mensaje, ni en el mensajero. La cosa está en que nosotros, los demás, ya no estamos dispuestos a escuchar.
Tenemos los sentidos abotargados.
Existe una gran oferta de cualquier cosa. ¡De todo!
Y nadie nos ha educado de la forma más correcta para poder afrontar toda esa marea musical que promete solucionar todos y cada uno de los problemas que puedan afectarnos.
Por un módico precio, claro.
¡Atención!.
No me estoy posicionando en contra del comercio y todo eso (sobretodo en estas fechas). Mi postura hace tiempo que ha dejado de ser el juzgar a nadie. En mi caso compraré o no compraré según mi criterio. Además ya he dicho más de una vez que, personalmente, estas fechas coloridas me gustan mucho.
Me refiero a que ya ni sabemos de qué mal quejarnos. Los sentidos abotargados, y la mente perdida. Así que hacemos apenas lo que podemos, que es ir picando de aquí y de allí, buscando si acaso algo que nos sirva de entretenimiento para hoy. Mañana ya se verá...
Voy a decir una frase: El sufrimiento puede apaciguarse completamente. La iluminación está al alcance de todos... y ¡no pasa nada!
Nadie va a escucharme.
No pretendo dar ningún tinte agridulce a mis palabras. De hecho, ahora mientras escribo estoy sonriendo de oreja a oreja, y se me escapa alguna carcajada. Creedme que mi actitud es muy jovial (aunque por los nervios en los vídeos me ponga muy serio y solemne).
Lo que pasa es que he intentado escribir un libro y de momento me han salido unos petardos...
Y lo del litio y las salas acolchadas me da un poco de reparo... ya veis.
De momento seguiré hablando bajito por aquí, por la red...
Y seguiré dando las gracias a todos vosotros por estar ahí fuera.
Eso siempre.

9 comentarios:

Z. dijo...

Hola Luís Miguel! Una matización con todo mi cariño: Es sabido que "cuando el discípulo está preparado, aparece el maestro" pero también es cierto al revés: "cuando el maestro está preparado aparecen los discípulos"; yo sí creo (al 100%) que si volvieran a aparecer Maestros verdaderos habrían discípulos dispuestos a seguirlos.
Un saludo!

Pedro dijo...

Afortunadamente los locos ya no corremos tanto peligro como antes; cosas de la democracia.
Yo ya me voy acostumbrando a pasar por raro, y eso que suelo hablar poco, pero la actitud no pasa desapercibida.
Por cierto, no te lleves a confusión por algunas de las cosas que publico, sólo es que me gusta remover un poco las conciencias. Yo soy el primero que me rio de todo.

Aún no había visionado tu último video, ahora mismo lo hago.

Un fuerte abrazo y mucha felicidad en estos días y en todos los venideros.

Luis Miguel dijo...

Un saludo a todos, desde el corazón.
Z.:
Gracias por tus palabras, y no sabes cómo me alegro de que alguien me matice. De verdad.
Creo que maestros aparecen constantemente en todas partes. Me apena que ya no sepamos escucharles. Te sorprendería, quizá, en los lugares tan variopintos que he encontrado grandes maestros.

Pedro:
Gracias por estar siempre por aqui cerca. Es cierto que ultimamente he comentado poco en tu blog, perdona, pero no me pierdo ni una letra de lo que escribes.
¿Cuánto te queda para ser papá?

Hada Saltarina dijo...

Yo soy de las que creen que Jesús no es que haya vuelto, es que está; lo que ocurre es que a veces uno bloquea la entrada. Y me da igual el nombre que se le dé, pero "está"; porque las preguntas del hombre si surgen es por algo, de otra manera, la naturaleza no perdería el tiempo en tonterías. La voz de Dios está; reciba el nombre que reciba, pero a mí me gusta emplear este nombre que lleva siglos en el lenguaje de la humanidad, desde los sumerios y probablemtne desde muuuuuuchos antes.

Muy Feliz Navidad, querido Luis Miguel. Tengo que ver tu video, pero estas fiestas suponen ajetreo, ya sabes... Un millón de abrazos

chencho dijo...

Buscamos el bienestar tan ansiosamente que queremos satisafacer nuestro ego de forma inmediata. Al siguiente instante estamos en la misma busqueda.
¿Como parar? ¿Como dejar de sufrir esta agonía, esta sin razón?
Se que el camino está en el silencio y en la reflexión, nada más.
Por cierto, he visto todos tus videos, me parecen muy didácticos muy generoso el esfuerzo que haces.
Un abrazo.

Juan Carlos Lozano dijo...

bueno mi querido amigo:

Una cosa es bien clara para mi. Habrá que ir repensando los manicomios en todas partes del mundo. Porque llegará el día en que los locos seán más que los cuerdos. A lo mejor tu no lo ves, ni yo, pero llegará.

Un abrazo desde Argentina y que pases una feliz navidad junto a tu familia, en un país tan cristiano como es la tierra de mis padres.

juank

Bacdiras dijo...

Estos tiempos... otros tiempos... el hombre es el hombre y lo que está claro es que en este u en otro tiempo si no está abierto a escuchar igual da.
Yo también me he reído contigo.

Un besillo.

Luis Miguel dijo...

Un saludo a todos de todo corazón.
Querida Hada:
Estoy de acuerdo contigo. Sea cual sea el nombre que se le dé, hay algo que forma parte de todos nosotros.
Chencho:
Quizá la única manera de dejar de sufrir de esta manera comience por comprender, pero no de forma intelectual, sino con las entrañas, que aquello que llamamos ego, alma o yo, no es una entidad que exista de forma continúa y permanente. Se asemeja más a los "flashes" de las cámaras fotográficas. Todo camino se empieza por un solo paso. Aunque reconozco que para muchos, esto que digo puede ser de lo más doloroso.
Juan Carlos:
En los tiempos que corren, ¿quién está más loco? ¿El loco, o el loco que sigue al loco?
Bacdiras:
Seguiremos riendo por mucho tiempo. Esto va para largo...
Je.

Muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios.
Es un honor contar con vosotros.

mariola dijo...

Hola Luis Miguel y hola a todos:
Es cierto que nuestros sentidos están a veces abotargados, pero eso es un estado y como tal, pasajero.
Durará lo que nosotros permitamos, ni un segundo más.
Tal vez me repita un poco, pero es algo que a mí siempre me ha funcionado. Como vivimos una vida que a veces tiene unos ritmos de vértigo, es fácil entrar en ese piloto automático... lo mejor, pararse, detenerse, serenarse, pensar, sentir...
Los sentidos se liberan de ese abotagarmiento del que hablas, la mente reencuentra su rumbo... porque no se si se abotargan de recibir mucha información o de recibirla muy rápido.
Nada de lo que dices en tus escritos me ha llevado a pensar que necesites una sala acolchada, tranquilo... por mucho que (confieso) a veces me han impactado
Mentes como la tuya, corazones grandes, son el motor del mundo...
...o al menos del mío...
...porque a veces, sólo a veces... es cierto que derivo un poco, navego al pairo... tal vez sólo sea un descanso.
Y siempre me vino muy bien escuchar a los demás, sus ideas, sus pensamientos, sentimientos y sueños...¿maestros? todos. Porque de todo, absolutamente de todo y de todos, aprendemos algo.
Muchísimos besos a todos.