martes, 11 de diciembre de 2007

El balance

Hola a todos:
Sé que es un poco pronto, pero casi todos los años, cuando se acerca el final, hago un balance de lo que me ha ocurrido durante ese año, lo que he vivido, la gente que he conocido, los nuevos lugares, las nuevas experiencias...
Confieso que este año ha sido increíble, trepidante, me han ocurrido mil cosas y a una velocidad de vértigo. He conocido gente maravillosa, gente por la que hoy siento una profunda amistad, como si les conociera de toda una vida. He visitado lugares hermosos, que se encuentran relativamente cerca de mi habitual lugar de residencia, y que me transportaron a otro mundo...
Este año encontré una rosa de jericó en medio de una concurrida calle... también tuve el privilegio de asistir a la fiesta de Puente la Reina...
Este año me atreví mas que nunca y me lancé sin miedo a conocer nuevas gentes y nuevos lugares. Este año me atreví a conocer y disfrutar nuevas experiencias... y vaya si les saqué partido.
Durante los últimos meses me enamoré de nuevo y en más de una ocasión. Conocí a alguien que, por algún tiempo, se convirtió en mi mundo. Fue un mundo de una intensidad hasta entonces desconocida, y fui capaz de participar sin miedos ni reservas. Ese alguien, a quien hoy considero un gran AMIGO, fue capaz de hacerme salir del todo de un castillo en el que viví durante años y del que ya empezaba a salir.
Este alguien, me enseñó muchas cosas, y tal vez la principal, fué que me enseñó que yo soy yo con independencia de mis circunstancias, y que de ellas podría extraer sólo aquéllo que yo quisiera en cada momento. Este alguien, me enseñó a tener más confianza y a no desandar nunca mis pasos, a mirar hacia adelante y a vivir el presente... también me enseñó que mis cambios harían variar mi entorno, y cuanta razón tenía.
Después volví a enamorarme de otra persona, de otra forma, distinta, tranquila y que actualmente me hace muy feliz.
Creo que ahora soy mucho más responsable de mi vida, más dueña que nunca de mis emociones y mis sentimientos. Ya no huyo del dolor ni le tengo tanto miedo al riesgo. Ya no tengo tantas dudas, ya no me siento culpable.
Este último año me enseñó muchas cosas... tantas como yo quise aprender, y solo espero que de ahora en adelante, siga teniendo claro que yo recibo de la vida todo aquéllo que se me brinda y quiero aceptar, que la única responsable de cómo enfrente las cosas soy yo y que lo único importante es vivir.
Y ahora muchísimos besos a todos.

2 comentarios:

Pedro dijo...

Te deseo paz y felicidad para el año que entra.
Enhorabuena por tus logros. Son de los que duran toda la vida.
Un abrazo para todos.

Luis Miguel dijo...

Después de leer tus palabras, sólo puedo sentir felicidad por ti y los tuyos.
¡Cuánta alegría!