jueves, 19 de julio de 2012

Y al tercer día...

Hola a todos:
Y tranquilos que no resucito, porque ni me he muerto ni pienso hacerlo, por el momento. El título sólo hace referencia a que mantengo por tercer día mi intención de escribir algo cada día, aunque después habrá una breve interrupción, porque mañana viajo a Granada, para hacer el sábado el triatlon de Sierra Nevada, y no regresaré hasta el lunes por la tarde.
Como se trata de desconectar de lo cotidiano, no voy a llevar portátil ni nada que se le parezca. Por eso, en esos cuatro días, nada escribiré.
Como habréis podido apreciar, he dicho desconectar de lo cotidiano, y no de la rutina, y lo he dicho con toda intención. Lo cotidiano es ir a trabajar, comer, ducharse, ver amigos y familia, conducir, entrenar... reir, llorar, hablar, escuchar, mirar, pensar...
Pero, es eso rutina? En el sentido peyorativo del término? No, para nada. Lo sería si lo hiciese contra mi voluntad, si me viera obligada a ello. Sé que para una gran mayoría es así. Necesitan vacaciones para poder hacer lo que quieren a cada momento del día, como si el resto del año les encañonase un arma y cada una de sus actividades fuese una pesada carga.
Hay muchos momentos al cabo de un día o una semana que sí son una especie de obligación, como por ejemplo cumplir un horario. Es inevitable tener que levantarse a una determinada hora para ir a trabajar o a estudiar, pero cuando me voy unos días como haré mañana, os cuento un secreto: me pongo el despertador a una hora prudente para aprovechar el tiempo y disfrutar en plenitud el viaje.
Lo que hastía a la gente no es madrugar en sí, sino acudir a un trabajo que no le gusta, acudir a unas clases que les parecen aburridas o tener que limpiar una casa cuando no les apetece. Y no les gusta porque en el fondo de su ser consideran que ese trabajo o esas obligaciones les vienen impuestas desde fuera.
Tengo un sobrino de once años que, además del colegio, acude varias tardes por semana a entrenar baloncesto. Debe llegar puntual, preparar antes la bolsa con la equipación, entrenar duro algo más de dos horas, y llegar a casa, ducharse y cenar. Para acudir a los entrenamientos, sus padres le impusieron como condición que adelantase los deberes a mediodía, pues llegaba demasiado tarde para hacerlos por la noche. Y cual ha sido el resultado? Pues que como eligió el baloncesto, hace los deberes a mediodía tan contento. Ya no protesta, ya no se distrae. Porque es decisión suya, no considera que sea una obligación impuesta del exterior.
Supongo que si todos hacemos esa misma elaboración, valoramos y sopesamos, llegaremos a ese punto de considerar que el trabajo y los estudios son una herramienta que nos permite llevar un determinado estilo de vida, la que en teoría hemos elegido. La que nos permite pagar las letras de la casa o el coche que un día decidimos libremente comprar, o alimentar a esos hijos que un día libremente decidimos tener.
Yo decido cada mañana trabajar y para hacerlo bien y llegar con tiempo bastante y relajada, decido madrugar con hora y media de antelación. Decido cada día qué entrenamiento quiero hacer o si veo a la familia o los amigos. Decido cuando estoy con la gente si hablo o sólo escucho.
Tal vez el secreto para llevar una vida mejor sea no dejarse llevar por la inercia, pararse a pensar en cada momento qué es lo que realmente quieres y comprender cuantas de las cosas que hacemos son en realidad una simple consecuencia de nuestras decisiones, simples herramientas, como los deberes son la herramienta del baloncesto de mi sobrino.
Muchísimos besos a todos

miércoles, 18 de julio de 2012

Empatía

Hola a todos:
Como Luis Miguel lleva días dedicado a otros menesteres, he decidido tomar el relevo y continuar con lo que inició hace algún tiempo, escribiendo algo cada día. Al menos lo intentaré.
Rumian por mi cabeza muchas ideas, surgidas en un tiempo dedicado a la simple observación (no de las nubes), pero una en particular, hace tiempo va tomando formas y haciendo surgir cuestiones que ahora os cuento.
Si tuviera que destacar una de las virtudes de los seres vivientes, o mejor dicho de los seres sintientes, para aportar al universo paz y armonía, yo me decantaría por la empatía, definida como la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.
La empatía supone que al ponerte en el lugar de otro, intentar entender lo que siente, lo que percibe, incluso lo que piensa, nunca harías daño consciente a los demás. Intentas entender sus problemas, sus temores, sus angustias, sus deseos, sus intenciones.
Pero no deja de ser una utopía pretender una empatía total con los demás. Esto es así porque es absolutamente incompatible con nuestro ego. Por qué, pues porque cómo puedes saber qué es lo que realmente quieren los demás? lo que sienten? qué piensan?
Si ni siquiera sabemos muchas veces lo que nosotros sentimos o pensamos, cómo averiguar de los demás?
Una vez leí un texto de un amigo que explicaba la diferencia que existía entre lo que somos, lo que creemos que somos, lo que pretendemos que los demás vean en nosotros y lo que realmente ven.
El lenguaje corporal ayuda a evitar tanta distorsión producida sin duda por ese ego con miedo a sucumbir si no defiende esa malentendida identidad única e inigualable, pero ni es infalible ni nosotros máquinas no sujetas a interpretaciones subjetivas.
La empatía no es una cualidad innata sino adquirida, y por tanto, susceptible de aprendizaje y perfeccionamiento. Tampoco exclusiva del género humano. Existen estudios que demuestran que muchos animales que conviven con humanos desarrollan esta capacidad.
Pero pese a que la empatía no pueda ser total y absoluta, creo que pararnos a pensar en los demás siempre genera un beneficio a todos.
Muchos besos y hasta pronto.

martes, 17 de julio de 2012

... y comieron perdices

Hola a todos:
La otra noche, paseando a mi perro "GOLFO", me encontré con un borracho. Un tipo ciertamente desagradable, que se entretenía insultando a cuantos nos cruzábamos en su camino. El tono era agresivo e insultante, su mirada estaba cargada de rabia y desprecio, no sé cual era su pelea con el mundo ni me importa, no es asunto mío ni lo va a ser por ese camino.
Hubo quien le respondió a los insultos, yo seguí mi camino y mi perro le ladró.
Seguro tiene trás de sí una terrible historia de injusticias o de fracasos, de desamor o de tragedia, pero si su lucha es su autodestrucción, que no lo haga poco a poco, porque los daños colaterales que va a conllevar, seguro superarán su propia historia personal.
Mucha gente se rebela ante las injusticias con ira, tal vez porque en los cuentos que de niño le leían antes de dormir, se terminaba siempre siendo felices y comiendo perdices, y el muy infeliz lo creyó.
Otra mucha se rebela porque el mal, lo incorrecto, lo injusto siempre llegan del exterior. La culpa nunca es nuestra, sino de los demás, de tu pareja, de tus hijos, tu jefe o el gobierno.
No conozco una sola persona que reconozca haber perdido un empleo por ser informal, nadie que diga abiertamente que pasa apuros económicos por haber dilapidado un montón de dinero en cosas prescindibles. Nadie que asuma que su amor se diluyó en la monotonía y dejó la puerta abierta a que entrara un tercero.
Pero menos aún conozco gente que trás reconocer su culpa o su responsabilidad en la vida que lleva, pida disculpas y tome medidas para cambiarla en lo que no le gusta. Para qué? Con lo fácil que resulta lanzar balones fuera y proclamar a los cuatro vientos su desgracia.
La vida no es fácil, no sé quien nos metió semejante tontería en la cabeza, pero tiene cosas maravillosas y merece la pena vivirla lo más plenamente posible. Pero eso no es posible si no hay un mínimo de responsabilidad, de introspección y de valentía.
Los psicólogos dicen que existe un perfil proclive a las dependencias y los abusos en determinadas personas, que generan en el organismo endorfinas en una cantidad inferior a la deseada. Necesitan "evadirse" del sufrimiento constante.
Tal vez sea cierto, no lo sé. Pero si sé que abrazado a una botella insultando, no va a conseguir una vida mejor.
Muchos besos a todos.

jueves, 14 de junio de 2012

CAMINO DEL PUEBLO


Un saludo a todos de todo corazón.

La humanidad se dirige a derroteros extraños y muy poco naturales.

Hablaba con una persona joven, porque tiene cincuenta años, y me contaba anécdotas de su niñez.
Vivía en un campo a cinco kilómetros de la ciudad. Sus padres se dedicaban a vender carne (que ellos mismos producían) en el mercado, así que todos los días al amanecer y al anochecer, hacían ese camino de ida y de venida la mayoría de las veces andando.

“Había ocasiones en las que íbamos montados en una mula”, me contaba.

A diferencia de los niños de ahora, la asistencia al colegio se hizo tardía, y junto con sus hermanos, porque eran nueve, ayudaba en las tareas del campo y de la casa, que incluía el cuidado de los más pequeños mientras su madre trabajaba en el mercado.

Ahora es cuando tengo que señalar que esta persona es muy culta y exquisitamente educada. Además relata las experiencias de su infancia con un brillo especial en la mirada, no con reproche o queja, que es lo que algunos de ustedes han pensado mientras leían este texto.

“No había televisión”, decía. Otra persona, que escuchaba nuestra conversación añadió: “Cuando íbamos a casa de mi abuela (aquí son apenas cinco hermanos), como tampoco había televisión, para entretenernos, y evitar que le rompiéramos nada, nos sentaba a todos juntos y nos contaba historias de miedo. Leyendas de cortijos y fantasmas...”

Y aunque en ese momento no hice la pregunta, me hubiera gustado añadir: “¿Y cómo se entretenían?” 

Aunque de sobre conozco la respuesta. Me hubieran contestado algo así como: “En aquella época nos teníamos los unos a los otros”. A lo que yo añadiría: “En aquella época lo hacíais todo juntos”.

En el tiempo que nos toca vivir hemos conseguido grandes avances en medios que nos permiten una gran comodidad. Los grandes supermercados ofrecen una gran variedad de productos (demasiado adulterados y procesados) a precios asequibles. La gran paradoja surge cuando te  conciencias de que comer de forma sana y natural es mucho más caro que comer cualquier alimento envasado y conservado.

Nos llenamos de aparatos que en un primer momento fueron diseñados con el objetivo de facilitarnos la vida. Luego los hemos convertido en una seña de nuestra identidad, en una parte de nuestra personalidad, de forma que dependiendo de que poseamos tal coche o tal teléfono, así seremos considerados.

Hemos cuarteado nuestra vida en una serie de sectores, como el laboral, el social, el sexual o el relacional. Cada uno de estas parcelas es como un mundo aparte, y tenemos el deber de triunfar y ser muy exitosos en cada uno de ellas. “¿A qué te dedicas?” “¿Dónde vas a pasar las vacaciones?” “¿Tienes donde divertirte este Sábado por la noche?”

Y lo que me parece más preocupante: hemos perdido el sentido de las relaciones con los demás, apenas más allá de un juego de placer absolutamente egoísta.

Ya no pasamos el tiempo juntos. Sino parcelas distintas que suceden unas al lado de las otras.

La familia es una de estas parcelas. Siempre tenemos mucho que hacer como para preocuparnos de las parcelas de los demás.

Hoy me siento triste por este mundo lleno de gente, luces y mucho sonido. De cientos de personas caminando juntas por una gran calle. Pero de semblante taciturno, de mirada perdida en el suelo, de rictus apretado y mentes llenas de gritos y ruido.

Cada uno de ustedes que saque las conclusiones que le apetezca. Si les apetece un rato de conversación, ya saben dónde encontrarme. Sí, sí, en el camino de tierra del pueblo, de vuelta a casa acunado sobre una mula y bañado por la luz de la luna.

Gracias a todos por estar ahí, invirtiendo su tiempo en estas palabras.


jueves, 31 de mayo de 2012

FEEDBACK


Un saludo a todos de todo corazón.

Me encantan las críticas.

De hecho creo que no he escogido la palabra adecuada. Debería haber dicho que me encanta el feedback, que es una herramienta necesaria e imprescindible.

¿Qué es un feedback? Traducido del inglés esa palabra vendría a decir “retroalimentación”. Algo así como obtener información desde el resultado hacia la causa.
¿Cuánto feedback estás habituado a recibir? Y lo que es más importante, ¿cuántas veces eres tú el que lo solicita?

Pondré un ejemplo: las relaciones sentimentales. Recibir feedback de tu pareja sería el hecho de preguntarle cosas del tipo: “¿estás realmente bien conmigo? ¿Qué cosas son las que te gustan de mí verdaderamente? ¿Cuáles son las que no te gustan nada e incluso detestas? ¿En qué crees que yo debería mejorar para enriquecer nuestra relación?”

Eso es feedback.

Puede que alguno de ustedes crea que esto es lo mismo que criticar. Pero me gustaría mostrar, en ese caso, la diferencia.
La crítica suele ser compañero del ego del que la exhibe. Otro ejemplo: en un restaurante un cliente insatisfecho comienza a vociferar: “¡Mi sopa está fría!” Los camareros intentan disculparse con él. Le ofrecen cambiar su plato, e incluso le ofrecen escoger un postre de su elección para compensarle, pero el tipo no deja de levantarla voz y de protestar enérgicamente.
Llega un momento que nos parece que al cliente le importa muy poco lo caliente o fría que esté la sopa, y que su protesta lleva otros aditivos. Se trata de poner su punto de vista, su indignación, por encima de todo. Será muy complicado calmarle, porque se trata de su ego.
Sus gritos no llevan ninguna otra intención que el fortalecimiento de su ego. Sus quejas no llevan implícita ninguna solución al problema, de hecho, no se pretende arreglar nada. Sólo se pretende exhibir el ego herido, y casi siempre ofender al contrario.

A eso es a lo que llamo una crítica.

Otra cosa muy distinta es, en otro restaurante, otro cliente que llama al camarero y le dice: “Perdone usted, pero esta sopa está fría. ¿Podría calentarla?”
Aquí existe la constatación de un hecho y no sólo la queja por el mero hecho de criticar. Además, fíjese usted que esto es muy importante, incluye al final una posible solución al problema.

Esto nunca pudiera considerarse una crítica.

Si además, en otro restaurante, es el camarero el que pregunta: “¿Está todo a su gusto?”, y usted le responde: “Ahora que lo dice, esta sopa está un poco fría. ¿Podría calentarla?”… eso es feedback.

Como decía al principio, me encanta el feedback. Es una herramienta poderosa y útil.

Las personas normales no suelen utilizarla, y eso es casi en el cien por cien de los casos debido al miedo. ¿Miedo a qué? Evidentemente a la respuesta.

Porque nos sentimos más seguros dando por hecho determinadas cosas. Si vuelvo al primer ejemplo, al de una relación sentimental, preferimos la seguridad de nuestra ignorancia a la verdad. Pero la belleza del feedback radica en que somos nosotros los que preguntamos porque vamos buscando una respuesta distinta a la que el ego prefiere. No se plantea la pregunta para confirmar algo que ya sabemos, y en consecuencia aumentar nuestra identificación egoísta.

No. 
La intención del feeback es mejorar, evolucionar, y abrirnos al cambio cuando eso sea necesario. A veces eso nos puede parecer doloroso, pero es nuestra naturaleza el poseer cierta reticencia a tener que transformar nuestros esquemas mentales.

En la puerta de un compañero de trabajo que se encarga de asuntos de supervisión tenía puesto un pequeño cartel que decía:

“Antes de llamar a la puerta piense en esto: ¿Es usted parte del problema que me trae, o es parte de la solución?”

Gracias a todos por estar siempre ahí fuera. Sobre todo a los que me dan feedback.


miércoles, 30 de mayo de 2012

REALIDAD


Un saludo a todos de todo corazón.

Una de las pocas cosas que podemos tener claro en el recorrer de la vida es el que todo cambia.

Se trata de un efecto óptico, de un fallo (si se quiere entender mejor así) de nuestros sentidos, el hacernos a la idea de que todo aquello que vemos y percibimos es algo sólido y duradero.

En realidad si lo observamos atentamente, son los conceptos, las ideas, los juicios que realizamos  los que son duraderos, sólidos por definición y permanentes.

Me explico: Cuando veo una montaña, mis ojos me dan una imagen de algo que sobresale de su entorno. Algo grande y fuerte al tacto, piedra y roca. La miro treinta años después y veo que apenas ha cambiado. Así que creo el concepto de “montaña”.

De hecho hemos creado un libro donde explicamos los conceptos. Llámese enciclopedia, diccionario o wikipedia…
Voy a mirar lo que dice del concepto montaña y me encuentro con:

Eminencia superior a 700 metros respecto a su base, es decir, una elevación natural del terreno. Se agrupan en cordilleras o sierras

Pero eso son conceptos que hemos extraído de nuestros sentidos deficitarios, adaptados a sus límites tanto de funcionamiento como a nuestra limitada duración de vida.
Así que nos encontramos con dos cosas distintas que pretendemos hacerlas iguales, superponerlas, encajarlas, cuando eso es imposible.

Porque por un lado está el concepto de justicia, y por otro la realidad. Y del intento de encajarlas surge el sistema judicial, las leyes, los abogados, juristas, etc… Un sistema donde hay tantos atajos y trampas como aciertos.

Tenemos el concepto de democracia, y tenemos la realidad. Y del intento de superponerlas aparece el sistema político con sus presidentes, consejeros, senadores, etc… Un sistema donde hoy por hoy se nos antoja más un nido de corrupción que de entrega y cuidado del ciudadano.

Ideamos el concepto de economía matemática y luego existe la realidad. Y del intento de igualarlas nació el sistema financiero, con los bancos, agentes de bolsa, economistas, etc… Un sistema que colapsa por la cantidad de errores acumulados empobreciendo a más millones de personas que los pocos cientos que enriquece.

Existe una brecha insalvable entre el concepto, que puede ser puro, infalible y certero, y la realidad mutable, cambiante, e impermanente. E intentar tomar una por la otra, mezclarlas, hacerlas una, no tiene ningún sentido.

La montaña que vemos hoy, cuyo concepto nos promete durabilidad y eternidad, puede que mañana haya desaparecido. Y antes de que me lleve las manos a la cabeza debo darme cuenta que el apoyarme en su concepto me ha hecho perderme su belleza, que fue única e irrepetible.

Todo aquello a lo que llamo mi vida puede que mañana haya desaparecido.

¿Será posible que pierda tiempo echándole la culpa a los conceptos, como el gobierno, la economía, las leyes, mis vecinos, la familia, los otros…?
¿No es mejor vivir la realidad que perderse en los conceptos?

El cuerpo a través del que vivo hoy puede que mañana haya desaparecido.

Hay toda una realidad llena de belleza y mutabilidad ahí fuera por explorar.
No tengo nada más que decir.

Gracias a todos por leer estas palabras.


miércoles, 23 de mayo de 2012

AVISO PARA LOS ALUMNOS DE DEFENSA PERSONAL

Un saludo a todos de todo corazón.


Debido a la charla coloquio que impartiré el próximo Viernes 25, la clase de defensa personal queda suspendida. 
La recuperaremos la próxima semana. 

Un abrazo y gracias por estar ahí fuera.


martes, 22 de mayo de 2012

CORTAR MADERA, CARGAR AGUA

Un saludo a todos de todo corazón.

El próximo Viernes día 25, a las 21.00 h, la Comunidad Budista Chan  "MENTE CLARA" de la Orden de Hsu Yun organiza la charla coloquio titulada: "ZEN: Cortar Madera, cargar agua".
La charla será pública, por lo cual, si desea asistir, le emplazo a esa hora junto al supermercado "COVIRÁN" de la Avda de Andalucía en Montilla (Córdoba).

Espero poder saludarle personalmente y que podamos hablar sobre encontrar lo extraordinario en lo ordinario.

Gracias a todos por estar ahí fuera.


CONFORMISMO ACTIVO


Un saludo a todos de todo corazón.

En estos días en nuestro país, al igual que en el resto del planeta, estamos viviendo una serie de cambios en el sistema económico que están transformando para peor nuestro sistema social de vida.

Los sueldos bajan, ya sea debido indirectamente a la subida de los impuestos, o directamente a los decretos del gobierno central o autonómico. La pobreza se ha multiplicado drásticamente, incluso cambiando su configuración típica. No hace muchos años encontrábamos pobreza en las personas mayores cuya pensión apenas les daba para subsistir. Parejas jóvenes, de entre veinte y treinta años, sobradamente preparados, con dos hijos de media, sin hogar ni trabajo, configuran ahora el tipo de pobreza que abarrotan nuestras ciudades.

No pretendo hacer una campaña política. No creo en bandos. De hecho si esperan una respuesta zen a toda esta situación, les diría que nada de eso, a lo que llamamos economía mundial, sistemas bancarios, derechas, izquierdas o centros, existen más allá de los conceptos del lenguaje que utilizamos. Y es exactamente por eso, por la brecha que existe entre algo que es la vacuidad y el pretender instaurarlo en la realidad, lo que acaba provocando que por definición el propio sistema acabe por colapsar.

Hoy pretendo hablar de la actitud que podemos tener ante estos acontecimientos.

Lo primero que se me ocurre es preguntarme: ¿Puedo hacer algo ante alguna de estas situaciones?

Con esto me refiero a hechos que me ocurran directamente. Si pierdo mi empleo… ¿puedo hacer algo para solucionarlo? Preguntarme sobre temas más generales carece de sentido. Es evidente que no puedo cambiar la economía mundial. En todo caso puedo actuar a nivel de mi economía local. (Si están interesados en esto les recomendaría el documental “THRIVE” que podrán ver en castellano desde YOUTUBE)

Pero como digo voy a preguntarme sobre situaciones que me suceden directamente a mí, o a personas cercanas.

“¿Puedo hacer algo real?”

Porque si la respuesta es afirmativa hay que ponerse en acción. Si es negativa, carece de sentido el preocuparse excesivamente y deberíamos pasar a un estado de aceptación de la realidad.

Con esto no quiero decir hacerse pasivo o conformista.

Lo repetiré nuevamente: si existe una posibilidad real de actuación hay que moverse. Tenemos que dejar de lamentarnos sobre aquello que no podemos cambiar y dedicarnos a poner todo nuestro esfuerzo en lo que sí que podemos.

Pondré un ejemplo de lo que quiero decir para que no haya malentendidos.

Imaginemos que tengo una pequeña empresa (que no es el caso) y que las cosas a pesar de la crisis económica, no me van muy mal. Es posible que esté todo el tiempo quejándome del gobierno, de los bancos, de Europa o de estados unidos, pero ése es el camino fácil. Porque desde el primer momento sé que no puedo hacer nada por cambiar la situación. Pero me quejo, pego voces, insulto, y hago ver a todos que soy un inconformista.

¿Pero de qué sirve todo eso?

¿No sería mejor que me preguntase que qué es lo que de verdad puedo cambiar?

A lo mejor en el ejemplo de la compañía que se supone que poseo, pudiera contratar a un matrimonio joven y preparado de esos que viven en la pobreza, en las medidas de mis posibilidades como empresario.

A lo mejor pudiera reunirme con mis empleados y juntos buscar posibilidades de mejora reales para todos.

A lo mejor no existe nada en ese momento que pueda hacer. Pues entonces aceptaré la realidad de la situación y estaré muy atento por si eso cambia.

No significa ser pasivo. Si no ser efectivamente activo. Sin subterfugios.

Es, volviendo a un ejemplo que he utilizado ya en el pasado, dejar de ponerse en contra de las olas y aprender a cabalgar sobre ellas.

Estoy muy cansado de oír a todo el mundo quejarse de lo mal que van las cosas  y a muy pocos (quizá a nadie) proponer soluciones locales y cercanas.

O simplemente, experimentando la vacuidad de todo, permitirse sonreír abiertamente ante la belleza de la puesta de sol.

Gracias a todos por estar ahí fuera, al otro lado de la pantalla.



viernes, 18 de mayo de 2012

CARTA DEL MAESTRO HSU YUN AL GENERAL CHIANG KAI-SHEK

Un saludo a todos de todo corazón.

Tengo el honor de publicar la carta, ahora en la traducción de mi Maestra, la Rev. Yin Zhi Shakya. Mi más sincero y profundo agradecimiento.

Además ahora pueden encontrar los enlaces a los traductores del chino al inglés de este preciado documento.







En los primeros meses de 1943 (cuando Xu Yun tenía 104 años), tuvo una conversación con el líder nacionalista Chiang Kai-shek (1887-1975) en relación con las enseñanzas budistas (Dharma), los principios filosóficos del materialismo y el idealismo, y la teología del cristianismo. Trece años antes, en 1929, Chiang Kai-shek se había convertido al cristianismo (Metodista), y desde entonces había creído que el futuro de China podría ser moldeado y dirigido desde principios contenidos en la Biblia misma, influyendo esta creencia en las políticas tales como Los Tres Principios del Pueblo” y el “Movimiento de Nueva Vida”. Xu Yun discutió estos asuntos personalmente con Chiang Kai-shek, y luego escribió sus respuestas en forma de carta. Esta carta aparece en el texto completo de la autobiografía de Xu Yun (Xu Yun He Shang Nian Pu) — en el capítulo dedicado a los acontecimientos notables que sucedieron cuando el Maestro tenía 104 años - pero no está contenido en la traducción al inglés escrita por Charles Luk (1898-1978). Esto podría explicarse por el hecho de que Luk podía haber estado trabajando de una edición china anterior y menos completa. El erudito, Cen Lu Xue (1882-1963), quien trabajó como editor de Xu Yun en Hong Kong, ha creado un número de ediciones en chino a lo largo de la década de 1950, y cada nueva edición la ha ampliado para incluir más información. Dentro de la traducción en inglés, se encuentra una nota editorial (escrita por Charles Luk) que explica que la carta en sí ya había sido traducida al inglés y publicada en 1965 en la revista Annual World Buddhist Wesak o Wesak el Anual del Mundo Budista—por el tiempo en que Luk estaba trabajando en la propia autobiografía. En cuanto a la versión de la carta de 1965, es difícil de encontrar, esta nueva interpretación ha sido producida a partir del texto original en chino y está diseñada para introducir una nueva generación de este notable texto de Xu Yun.

Carta de Xu Yun a Chiang Kai-shek - 1943/44.

Hoy en día el budismo es una religión internacional de hoy, y es la única que contiene la enseñanza completa de la realidad. Las otras dos fuerzas dominantes en el mundo son el monoteísmo y el materialismo, pero estas dos enseñanzas o niegan o no reconocen la teoría budista del karma que opera en todos los planos de la realidad. El dios cristiano recompensa a esos que creen en él, pero castiga a los que no, por lo tanto el cristianismo no puede mantener la paz en el mundo.
Dios es la mente y la mente es Dios. Por lo tanto, al igual que la mente, el concepto de Dios debe estar vacío de cualquier sustancia permanente. Echando un vistazo dentro de los tres reinos, se puede discernir con claridad el reino del deseo, el de la forma y el de la no-forma, El cristianismo no reconoce el universo creado kármicamente, sino que cree que el universo ha sido creado por un dios, y opera a través de diferentes leyes, no conectadas. Los materialistas no aceptan siquiera la presencia de un dios o un concepto religioso, y miran el mundo como un simple desarrollo de los acontecimientos desconectados al azar.
El budismo se puede describir como idealista, pero la filosofía idealista es un tema muy amplio. Generalmente hablando, los diversos sistemas de pensamiento idealistas no son lo mismo que eso que el Buda Sakyamuni expuso, ya que no son la consecuencia de la experiencia iluminada. El Buda Sakyamuni vio claramente la ilusión/el engaño del nacimiento y la muerte y cómo los seres están atrapados en ese ciclo, a través generar la codicia, el odio y el engaño en de la mente. Esos que siguen el camino materialista, no reconocen que los procesos de su mente interna crean el mundo que habitan. El mundo cristiano se basa en una dualidad entre los que creen y aceptan la existencia de un concepto de dios (el ‘bueno"), y aquellos que no creen o aceptar el concepto de dios (el ‘malo’). Buda Sakyamuni vio claramente la realidad. Él enseñó que la dualidad es una ilusión, y que cualquiera que mira a su mente eficiente o eficazmente, verá a través de esa ilusión. El cultivo de la sabiduría ve el mundo claramente, cuando se mira a un búfalo, el búfalo se ve claramente, pero cuando se carece de discernimiento, el búfalo se puede ver como presente, cuando en realidad está ausente. O cuando el búfalo está presente, sólo una parte de su aspecto físico se percibe. El punto de vista dualista (engañado) del mundo no percibe la totalidad de la realidad creada por la mente—como consecuencia, su visión es incompleta. La práctica de la meditación budista es el método efectivo para limpiar/borrar permanente la ilusión/el engaño y la dualidad.
El budismo como una filosofía completa, no sólo enseña acerca de cómo el universo físico es creado (a través del hábito karmático), sino que también enseña clara y concisamente cómo el cuerpo físico (a través de los órganos de los sentidos) se relaciona con el mundo, y cómo el cuerpo y la mente se pueden controlar de modo que la Base o diríamos el Terreno Mental se puede penetrar y comprender a través de la meditación. A medida que el universo físico surge de la mente engañada, el Sutra del Surangama nos enseña cómo la mente engañada se puede desenmarañar/desenredar/esclarecer de todo lo externo. Esta comprensión completa de la existencia y la no-existencia es anterior o pre-existente a la ciencia moderna. El voto del bodhisattva de la compasión (para salvar a todos los seres vivientes), impregna/penetra los Sutras budistas, y es un gran servicio al mundo.
El budismo es una filosofía completa que no utiliza artimañas o engaño para confundir a las personas. Hay personas que siguen el budismo desde todos los ámbitos de la vida, porque el budismo tiene el poder de unir la religión y la ciencia. Más que esto, sin embargo, el budismo aúna las tres religiones de China, es decir, el budismo, el taoísmo y el confucianismo—en una gran armonía. El budismo es como una estufa que derrite todo junto—reconociendo el origen esencial e inmutable de todas las cosas.
Hoy en día (1943), el país de Japón toma el Budismo como una religión nacional—pero sus dirigentes se comportan como señores de la guerra sin educación y difaman las verdaderas enseñanzas de Buda que se basan en la compasión y el respeto de toda la vida. Los señores de la guerra de Japón creen ciegamente en el uso de la fuerza militar, y en su ignorancia, creen que invadir países y matar personas inocentes guía al mérito karmático. Este pensamiento distorsionado terminará en derrota.
Este es un ejemplo de la ignorancia dictando el entendimiento del budismo. Esto es lo que sucede cuando una sociedad de reglas supersticiosas, y una religión nacional es deliberadamente distorsionada para cumplir con los objetivos temporales de políticos y militares. Las personas se dejan engañar por este tipo de acciones, y sus frutos kármicos se convierten cada vez más malignos. El budismo tiene reglas claras para guiar su presencia en la sociedad, de manera que el Dharma no se corrompa. La doctrina del Buda explica claramente, paso a paso, cómo unificar los sentidos, y regresar con la concentración de nuevo a la Base Mental. La enseñanza budista es un antídoto contra la confusión interna y externa. En el hogar o el monasterio donde se practica el budismo, la Base-Mental o la esencia de la mente emana compasión a todos los seres en todos los planos. El bodhisattva trabaja continuamente por el bienestar de todos los seres vivientes. Por estas razones el budismo se puede utilizar como una fuerza positiva en del Estado.
Matar a otros es causado por la mala intención en la mente. El bodhisattva no vive de esta manera, porque a través de seguir el camino del Buda, todas las malas intenciones se borran. Cuando la ignorancia permanece el asesinato con toda clase de armas puede ser el resultado, pero cuando se cultiva la buena voluntad y el mérito kármico positivo, este tipo de conducta se erradica completamente. Tal es la fuerza que guía la ruta o el camino de Buda, que revela toda la verdad de una manera sólida.
El bodhisattva, cuya conducta se deriva del cultivo de la sabiduría y la compasión universal infinita en la absorción de la meditación, no evita el peligro y las dificultades de la vida. Un bodhisattva manifiesta cuatro conductas buenas (entre otras) en relación con la interacción diaria con los seres vivientes, todas motivadas por la bondad amorosa: en primer lugar está generar la compasión y compartir los recursos y las riquezas mundanas, sin discriminación alguna. En segundo lugar, el Dharma del Buda, que se le enseña a las personas de una manera que puedan entender, y en un buen consejo que siempre se da, porque el bodhisattva entiende la verdadera naturaleza de todas las cosas. En tercer lugar, el bodhisattva demuestra el beneficio kármico de la buena conducta para todos los seres, y que siguiendo el camino y forma de vida del Buda pueden ser protegidos. En cuarto lugar, el bodhisattva une a todos los seres a través del ejemplo de la sabiduría y la conducta altruista, este logro se debe a que el verdadero carácter de todos los que se unen es completamente entendido. Esta es la razón por la que el camino del Buda y del Bodhisattva es positivo para la sociedad y el mundo.
La enseñanza Mahayana del bodhisattva trasciende todos los otros caminos y se cultiva en su raíz a través de la meditación y la disciplina corporal, a través de seguir los preceptos budistas. A medida que el Mahayana—el 'gran vehículo’—se abre a todos los seres, puede llamarse universalmente útil como medio de enseñanza. Otra de sus prácticas es el de la Tierra Pura, donde la entonación del nombre de Buda con un corazón sincero eventualmente borrará todo el mal karma y sembrará en el futuro las semillas kármicas positivas de la iluminación. Este método directo es visto por los materialistas, (que defienden el ateísmo) como una mera práctica supersticiosa, pero están muy equivocados en sus suposiciones. La atención plena es una práctica espiritual muy poderosa y no está compuesta de la magia o la imaginación. La oración a Buda penetra el Dharmadhatu, al igual que la Base Mental mira hacia la Base Mental. Esos que no tienen sabiduría no entienden esto y se basan en la fe ciega, por eso no avanzan en su formación.
El camino del bodhisattva que busca Dao Supremo está abierto a cualquiera, hombre o mujer, laico o monje. La práctica budista se puede hacer en el hogar, entre familiares y amigos, o en un lugar lejos de las relaciones comunes del mundo. El concepto de “familia” se extiende más allá de los vinculados por nacimiento, e incorpora a todos los seres en una gran comunidad (Datong), basado en la compasión y la sabiduría. En este sentido la noción de la piedad filial es re-interpretada para que signifique que es el deber del juramento del bodhisattva transportar a todos los seres a través del mar del samsara a las orillas del nirvana.
La opinión del Sr. Sun Yat-sen, es que: "El budismo es la esencia de la benevolencia, el budismo es la madre de la filosofía y la religión. También es el fundamento de la nación, y apoya la nación a través de su poder espiritual. La gente no puede vivir sin la idea de la religión, y la metodología de la investigación budista puede complementar el pensamiento científico. "
El budismo, a través de su sabiduría y la compasión, tiene el potencial de juntar a las personas tanto a nivel nacional como internacional, en acuerdo y armonía (Datong). La filosofía budista ha tenido un efecto beneficioso sobre el pensamiento académico chino, y es importante que la libertad de religión se mantenga en China. El budismo comparte una esencia espiritual común con el taoísmo y el confucianismo, trayendo la unidad de las tres religiones. A través del estudio del método budista, la mente y el cuerpo se controlan, y la superstición y la ignorancia se abandonan.

Traducido de:

http://thesanghakommune.wordpress.com/2012/04/13/xu-yuns-letter-to-chiang-kai-shek/

©opyright: Adrian Chan-Wyles (ShiDaDao) 2012

http://wenshuchan-online.weebly.com/xu-yunrsquos-letter-to-chiang-kai-shek.html
Información: Master Xu Yun (1840-1959) General Chiang Kai-shek (1887-1975)