Y por supuesto, gracias a todos los demás, por estar siempre ahí fuera.


Un saludo a todos de todo corazón. Estimados Lectores del Blog “El Viaje Interior”.
Una última aclaración sobre las Enseñanzas del Budismo Chan.
La muerte es un hecho ineludible de la vida, pero la insatisfacción con el momento presente es una miseria auto-inflingida, un tipo de muerte crónica durante la vida en vez de una aguda conclusión.
El mundo del ego simplemente no reconoce un mundo distinto y separado del espíritu. En términos de geografía espiritual, la Montaña del Nirvana no se puede ver desde la Rueda del Samsara. La gente en la Rueda no saben que para llegar al Nirvana es absolutamente necesario tratar con la Ciénaga o sea, el periodo crítico de desilusión en el que una persona entra cuando de pronto descubre que su ego no funciona bien como árbitro de la realidad. El momento en el que uno cae en cuenta de que algo está mal intrínsecamente, que está cometiendo terribles errores de juicio, y que las cosas o la gente sobre las que hubiera apostado su vida no son lo que pensó que eran, entonces entra en la ciénaga. Quizá antes había mantenido su vida con confianza y eficiencia; pero en la ciénaga, duda de su habilidad para manejar su vida en lo más mínimo. . (No hay ninguna otra manera.) Toman como una certeza que el Nirvana es simplemente un estado refinado o más elevado del Samsara. Reconocen la existencia de personas espirituales pero suponen que la espiritualidad es meramente una condición de un ego alterado, un ego que, quizás, se ha purificado a sí mismo de todos los signos observables de pecado y, como una recompensa, ha sido glorificado y elevado. No pueden concebir la pérdida de su ego, una pérdida, según ellos, similar a perder su mente o al menos su humanidad. Para ellos, las criaturas sin ego son criaturas sin identidad: vegetales, amebas, y lunáticos - grupos en los que nadie quiere incluirse voluntariamente.
Pero quizás, en un afortunado, precioso, lúcido momento, puede discernir lo que es obvio y ver que la vida es simplemente muy dolorosa y amarga y que después de todos sus años de ensayo, ha fallado completamente en disminuir el dolor o endulzar la experiencia. Esta conclusión ha de ser alcanzada; y no importa cuánto tiempo le lleve a una persona alcanzarla, o cuánto ha sufrido hasta ese momento, o incluso cuántos crímenes ha cometido en el proceso. Sólo importa que llegue a esa comprensión.
Si se encuentra a sí mismo en pena entre los muertos y los moribundos, los drogados, los borrachos y los locos, y al menos grita rogándole al Señor que le ayude, entonces ha entrado en el Séptimo Mundo del Chan.
Como dije antes en mis comentarios anteriores sacados del 'Séptimo Mundo del Budismo Chan' escrito y vivido por mi maestra la Rev. Ming Zhen Shakya, OHY, y el cual traduje al español:
Esto es debido a que la primera de las Cuatro Nobles Verdades es justamente esta: La vida es amarga y dolorosa. A no ser que esta Verdad sea comprendida... no aceptada con fe, sino reconocida... no estudiada, sino testificada... no asumida por la razón, sino verificada por la experiencia, absolutamente y sin matices, a no ser que una persona sepa desde la cabeza a los pies que la vida es en verdad amarga y dolorosa, no será hasta entonces siquiera un candidato para la liberación budista.
La Primera Verdad debe ser asimilada antes de que la Segunda Verdad pueda ser revelada. Vivir en el Samsara es sufrir. Vivir bajo la tiranía del ego es una batalla sin fin que no puede terminar en victoria. Mientras el tirano viva, nos tiraniza. Somos fustigados. La salvación, por tanto, comienza confesando la derrota. (No con un acto de contrición, como algunos lo pueden entender, sino meramente como una confesión de la derrota. La contrición viene después.)
Y termino con la frase que comencé: El mundo del ego simplemente no reconoce un mundo distinto y separado del espíritu.
Es por eso que los budistas no tratan de convencer a nadie de las Enseñanzas del Buda, el convencimiento tiene que llegar con la experiencia de saber “hasta lo más profundo de los huesos” que la vida es amarga y dolorosa; y entonces querer liberarse del sufrimiento. No importa cuánto tiempo le lleve a una persona alcanzar esa comprensión, o cuánto ha sufrido hasta ese momento, o incluso cuántos crímenes ha cometido en el proceso. Sólo importa que llegue a esa comprensión.
Un poco más atrevido ahora y con algo más de curiosidad, el candidato puede aparecer en la puerta de un maestro Chan diciendo que la vida que conoce hasta el presente no merece ser vivida y que busca investirla con algo de valor; o, puede llegar a decir que de alguna manera ha perdido su camino en la vida y se encuentra en un lugar donde nada concuerda, donde nada está sincronizado, y donde todo parece extraño y desprovisto de significado. Se arrepiente de todo lo que ha llegado a hacer y no le echa a nadie la culpa a no ser a sí mismo. Ruega por una dirección que le guíe fuera del terreno hostil y pesaroso. Puede llegar a utilizar las metáforas de la batalla y decir que su mundo está en ruinas, que la lucha con la vida le ha dejado herido y sangrando severamente, y que no le quedan fuerzas para continuar la contienda. Puede añadir, casi como un reto final, que se acerca al Budismo porque no tiene nada que perder y ningún otro sitio al que ir.
Con el sonido de estas palabras el corazón del maestro empezará a fortalecerse y a chasquear como un banderín de rezo sometido a un fuerte viento; y sea cual sea el idioma que hable susurrará: "Gracias, Señor."
El maestro sabe que la vida del ego es verdaderamente amarga y que una persona debe aprender por sí mismo la estupidez de llegar a creer lo contrario.
Les quiere y abraza,
La Maestra

Estimados Estudiantes y Amigos de Acharia:
El corazón del Budismo nos dice que todas las cosas son simplemente apariencias y que no deberíamos dejarnos engañar y caer en el gusto y disgusto de ellas [y las cosas quiere decir todo, entidades, objetos, etc.]
No se apeguen al bien ni al mal. Conózcanlos tan completamente que nunca se apeguen a ellos. Este es el corazón del Budismo y la esencia de la Cristiandad. Ambas religiones enseñan la misma cosa, aunque las personas puede que lo interpreten en formas diferentes. Si entienden esto, tendrán la llave de la felicidad genuina de la liberación del anhelo/ afán/ansia/impaciencia en fin del ‘deseo’. ¿Qué no les gusta esa clase de felicidad? ¿Qué quieren emociones fuertes para vivir un amor apasionado o para sentir la venganza del odio? ¡Ah... eso es otra cosa! Eso quiere decir que se han apegado a las cosas/entidades mundanas y que esa es vuestra felicidad: el amor apasionado que termina en prisión; el odio aberrado que termina en prisión; etc. etc. Así que el Budismo no puede hacer nada por ustedes en este caso. Vayan “felices” en busca de esa felicidad y... aténganse a las consecuencias del “apego”. La ‘Verdad” es la verdad... y es triste ver como las personas que van en busca de esa felicidad dual, porque es dual, caen una y otra vez en el sufrimiento, en el dolor; pero es únicamente así, a través de un dolor intenso que decimos: “¡Oh, quiero salir de esto y no puedo! ¿Qué hago?” Entonces viene un segundo de vislumbre y quizás, si todavía tenemos un tiempo de vida podamos comprender un poco...
Debemos comprender que el corazón del Budismo es borrar o hacer desaparecer el apego. Yo diría ¡MATARLO, EXTINGUIRLO! El corazón del Budismo es ese que se desprende de apego o lo arranca de raíz. Entonces cuando eso se logra ya no hay prisión, ya no hay sufrimiento.
Y por apego, debemos entender el apego a todo: a lo bueno y a lo malo; a nuestras “creencias aparentes”, a nuestros gustos, a nuestras aversiones, a pensar continuamente ‘esto es así’ o ‘esto no es así’, al amor, al odio, A TODO. Cuando esto se logra CON LA ATENCIÓN CORRECTA, y aclaremos que esto no quiere decir que no se quiera a nadie sino que no nos apeguemos al sentimiento de amor, de que este ser es mío o me pertenece o esta conmigo por toda la vida o me gusta mas que los otros, así que pongan esta nueva forma en vuestra cabeza, la forma que ve las cosas, las entidades, todo como simplemente apariencias y se hace lo que se tiene que hacer de acuerdo a lo correcto. Si no lo hacen, como ha pasado con toda la humanidad hasta ahora, sufrirán y sufrirán, y sufrirán... YA QUE ESO ES APEGO. Los reyes sufren, los campesinos sufren, los niños sufren, los adultos sufren, todos, si nos apegamos a ‘algo’ sufrimos. EL amor es apego, el odio o aversión es apego [apego al pensamiento de que esto no es mío] y... nada es vuestro ni no-vuestro, TODO ES UNO, y lo más importante es apariencia. Y las cosas pasan de acuerdo a las causas y condiciones. Retiren las causas y las condiciones y no habrá sufrimiento. Por favor entiendan.
La humanidad cree que la causa del sufrimiento está en los objetos, las entidades, las cosas tentadoras... y muchos tratan de desaparecerlos usando la violencia externa e interna. Los crímenes de pasión están a la orden del día porque los seres ignorantes creen que: si esto no es mío, no es de nadie; o esta situación me causa sufrimiento o incomodidad, y en lugar de arrancar de raíz “el deseo”, extinguen, matan o hacen desaparecer al objeto tentador, o a la persona o cosa que les impide obtenerlo, no sabiendo que no es el objeto o entidad que no se puede o quiere tener o no-tener la causa del sufrimiento, sino que es “EL DESEO DE TENER O NO TENER”. A ese es al que hay que arrancar de raíz, ese es el motivo de nuestro sufrimiento:
Ríndanse en esta lucha que tienen con las apariencias. Dejen que las cosas lleguen y las cosas pasen y hagan lo que se requiere en el momento que se requiera sin apegarse a nada, [como dice la estrofa daoísta: corto leña y cargo agua, ¡qué maravilla!] ["¡Hombres del Dao! El Camino del Budismo nunca es falso o pretencioso. Consiste en hacer las cosas normales de forma natural: defecar, orinar, vestirse, comer, dormir cuando se está cansado. Los tontos se ríen de mí por decir esto. Los sabios lo comprenden." -- Lin Ji (Rinzai)], sin odiar, sin amar, etc. ya que al final de cuentas todo eso que es aparente producirá sufrimiento, no tiene sustancia y es impermanente.
Que pasen un buen día.
La Maestra
Bueno, como he dicho hace un momento, eso lo dices porque no sabes vivir de otra manera. Te crees que la vida es un juego de ganancias y pérdidas. Que a veces se consigue un poco de felicidad (eso sí, tras luchar bastante) y que otras veces existe la pena (las que más). No sabes la de enfermedades que se aceleran, y algunas que se provocan, por la presencia del ansia viva.
Lo único que puedes hacer, eso sí, SÓLO SI TÚ QUIERES HACERLO, porque aquí no se obliga a nadie a nada, es probar a hacer un tratamiento. Por un lado, si te funciona y quieres continuar, debes saber que hay que hacerlo de por vida. El ansia viva se hacina en todas partes y aprovechará cualquier momento para volver a anidar en ti. Lo bueno de verdad es que cuanto más te trates, a base de relajación y sonrisa, más resultados conseguirás y cada vez en menos tiempo. Además podrás descubrir otras ventajas que la sonrisa trae consigo. Pero eso lo dejo sólo para aquellos que se atrevan a descubrirlo.
(extracto de una charla onírica)
