jueves, 6 de septiembre de 2007

El silencio

Hola a todos:
Parece que el tema de este mes sea el silencio, nadie habla, nadie comenta nada...
El silencio es uno de esos preciosos tesoros a los que pocas veces accedemos, del que pocas, muy pocas veces disfrutamos.
Vivimos en un mundo de decibelios, de contaminación acústica, en el que pretender ese silencio que nos aisle lo suficiente como para estar a solas con nosotros mismos, es poco menos que una utopía.
Os habéis fijado que incluso para relajarnos o para meditar nos ponemos música? Esa música nos ayuda a desconectar, pero sobre todo, nos aisla del ruido que nos rodea.
Os contaré un truco. Sé de un lugar donde existe el silencio... el agua, dentro del agua, debajo del agua.
Es cierto que el agua tiene sus propios sonidos, pero sólo cuando se mueve y ese sí es un sonido que nos transporta, no es un ruido, es una melodía, es un rumor... incluso a veces, enmudece...
Claro que el agua tiene otras muchas virtudes... flotar.... qué mejor sensación existe que la de flotar? la de no estar sujeto por un rato a las leyes físicas de la gravedad? la lentitud de movimientos... una maravilla.
Bueno, ya no más.... en otro momento os contaré más cosas. Ahora sólo enviaros muchísimos besos a todos.

viernes, 31 de agosto de 2007

El todo

Creo que todos tenemos clara una cosa, todo lo que sucede tiene una causa, eso es simple y parece evidente.
No siempre conseguimos llegar a averiguar cual es la causa, y a menudo, si conseguimos llegar a ella, cometemos el grave error de presuponer que siempre que concurra esa causa, se producirá la conocida consecuencia.
Esto no es así, la vida no es matemática, aunque a veces, recurrir a ella nos facilite el entendimiento de algunos procesos.
La vida no es lógica, ni utiliza sus procesos.
Por eso, a menudo, oímos la tan manida frase "qué he hecho yo para merecer esto..." "por qué me tuvo que tocar a mí..."
Creo que debemos aceptar que estamos inmersos en un mundo donde interactúan muchos agentes... los hombres, los animales, el clima... etc, etc.
La interacción no siempre es en sentido positivo... el hombre destruye el planeta, el hombre mata animales de otras especies y a veces muere entre sus garras, el hombre mata a otros hombres... la naturaleza a veces destruye con inundaciones, terremotos, etc.
Es un todo muy complejo... yo hago una cosa con una determinada intención, pero quien la recibe la puede interpretar de forma distinta... yo te doy un medicamento para curar A y te puede producir B... yo cambio el curso de un río para conseguir regar una zona y desertizo otra...
Habrá quien leyendo esto piense qué sentido tiene actuar de una forma u otra, si a fin de cuentas, los resultados dependen de tantas cosas... y posiblemente sea cierto.
Pero creo mas acertada otra forma de pensar. Si yo aparte de considerarme una persona, me considero parte de un todo indivisible, si actúo siendo consciente de que sólo soy una pieza más de ese engranaje, si me considero parte del paisaje, de la población, de la vida... seguramente mis actos serán más positivos para el mundo y no sólo para mí, y si yo me considero parte del mundo, SIEMPRE, SIEMPRE, A CORTO O LARGO PLAZO... saldré beneficiada, junto con el mundo, con el TODO.
Besos a todos.

jueves, 30 de agosto de 2007

YO - Fórmula matemática

Una tarde le pidieron audiencia al maestro dos personas. La primera le preguntó "¿qué soy yo?", y el le dijo "mente y corazón". La segunda le hizo la misma pregunta, "¿qué soy yo?", y el maestro le respondió "no hay mente, no hay corazón".
Los discípulos presentes, un poco alborozados, le cuestionaron su contradicción. El maestro de voz amable les dijo, "con el primero calmé al niño que llora". "Con el segundo hablé con el sabio que entiende".
Dicen que Buda tenía la capacidad de enseñar a cada persona según sus capacidades y evolución personal, así como el médico que administra cada tratamiento según la enfermedad específica de cada paciente.
Como me he levantado un poco matemático, voy a exponer una fórmula y un ejemplo de lo que pudiera ser el Yo, el Ego, o la mente humana, que es todo la misma cosa.
Ex+Rc+Cr=Ds Ds=Acc=YO
Me explico.
Esto quiere decir: La experiencia (Ex), los recuerdos (Rc) que son provocados por ella, y las creencias que se derivan de las dos anteriores, el conjunto de las tres cosas son igual al deseo (Ds)
Este deseo es igual a la acción. Y todo esto no es otra cosa que el YO.
Con un ejemplo lo vamos a ver mucho más claro.
Imaginemos una chica con sobrepeso. Un día en una tienda de ropa su madre le recrimina que a su edad ella era mucho más delgada, ridiculizándola. Ésta es la experiencia.
Como ha sido una situación que ha provocado sufrimiento, enseguida se genera el recuerdo grabado a fuego en la memoria. A su vez esto va a generar una serie de creencias sólidas que se van a considerar reales, indiscutibles, y de máxima importancia, como por ejemplo: "soy gorda". "Las gordas no son atractivas", "las gordas no tienen éxito", "a mi madre le doy asco por ser gorda", "no valgo nada", etc, etc...
Y todo este conglomerado, funcionando a la velocidad del rayo de forma constante y a veces caótica e subconsciente, crea ciertos deseos. Como: "necesito adelgazar sea como sea"
Por su puesto un deseo no es nada si no le ponemos en acción, así que la chica de nuestro ejemplo empezará a hacer múltiples dietas y ejercicios. Luego dependiendo de la situación tendrá éxito o podrá acabar en la anorexia, depresión y todo eso.
Éste, es sólo un ejemplo, pero así es como funcionamos. Una experiencia, que a lo mejor para la mayoría de nosotros pudiera pasar desapercibida, en otros provoca una reacción en cadena de consecuencias inimaginables.
Ahora consideremos que recibimos millones de experiencias de forma constante cada día. Este conglomerado a gran escala es lo que llamamos Yo, y es lo que la mayoría intentar defender a toda costa.
En fin.
Gracias a todos por estar ahí fuera.

martes, 28 de agosto de 2007

Yo

Hola amigos:
Una vez Luis Miguel, en una de las entradas, tal vez fué en la primera, dejaba una cuestión en el aire, para hablar de ello más adelante.
Preguntaba qué soy yo? Y me voy a aventurar a dar mi respuesta...
Yo soy una mente y un corazón. Ellos son responsables de la mayoría de mis acciones, disputando con furia quien de los dos gobernará cada uno de mis actos.
A diario libran auténticas batallas porque, al menos en mi caso, están poco acostumbrados a trabajar juntos y encima, cada cual tiene su propia opinión, su propio camino, muy dispar.
Mi mente valora, cataloga y compara. Mi mente está cargada de prejuicios, miedos, dudas.
Mi corazón sólo sabe de sueños, de amor y desamor, de deseos.
Mi corazón pierde a menudo las batallas, porque mi mente cuenta con un aliado, terrible acompañante, que fuerza la balanza. Ese aliado, mi peor enemigo es una mochila en la que, año trás año, fuí guardando todo lo que vivía... mis experiencias, y lo que de ellas extraje.
La mochila es mi memoria, y la tengo llena de los malos recuerdos, de mis equivocaciones, del dolor sufrido y el daño que causé. También tiene los buenos recuerdos, pero, a veces, sólo mi mente abre el compartimento malo, sin escuchar al corazón que le recomienda rescatar la parte buena de la mochila.
Diréis que al fin y al cabo resulta fácil si conozco sus partes y cómo funcionan, tener una vida más fácil, acercarme a ese estado, a esa esencia, a la felicidad.
Pues no. Hay algo de lo que aún no he hablado. Es simplemente el estado de ánimo y las circunstancias. Estas últimas cambian y no dependen de mí, sino de la vida. Mi estado de ánimo no sé muy bien de qué depende, pero seguramente está relacionado con vivencias cercanas que provocaron una apertura insconsciente de la parte negativa de mi mochila.
Lo cierto es que, pese a que mis ingredientes sean los que son, soy capaz de reaccionar ante un mismo estímulo de forma muy diferente, en función de mi estado de ánimo y dependiendo de las circunstancias.
El paso de los años sólo me acerca a entender una cosa: que yo no soy algo que se pueda definir invariablemente, que cambio, me equivoco, caigo y me levanto. Soy esa entidad que sólo ha aprendido a separar lo trascendente de lo supérfluo, y a veces, ha llegado a ser capaz de escuchar a su corazón.
Yo cambio constantemente y espero hacerlo siempre con atención especial a todo lo positivo que de mi vida y la de los demás pueda extraer, así que, ese yo, no es al fin y al cabo nada, porque ayer era una cosa, distinta a lo que ahora soy y que espero y anhelo vuelva a ser diferente mañana.
Muchos besos a todos desde mis constantes transformaciones.

sábado, 25 de agosto de 2007

El nuevo guerrerito

Ayer a las 21:20 de la noche, el mismo día del cumpleaños de nuestro querido amigo Paulo Coelho, nació mi hijo Paulo con 3 kilos de peso, y una expresión llena de paz.
En breve publicaré algunos fotos. En este momento, perdonadme, porque apenas tengo un poco de tiempo.
Cabe decir que tanto la madre como el pequeño están perfectamente.
Gracias a todos por estar ahí fuera.

jueves, 23 de agosto de 2007

CUMPLEAÑOS FELÍZ


DESDE ESTE BLOG MARAVILLOSO TAMBIEN NOS ACORDAMOS DE PAULO COELHO, TE ENVIAMOS DESDE AQUÍ DIRECTO AL CORAZÓN NUESTRAS FELICITACIONES Y NUNCA NUNCA NUNCA TE CANSES DE SOÑAR, NI DE VIVIR, VIVE PARA NOSOTROS PAULO TE NECESITAMOS TE QUEREMOS.
MUCHOS BESOS Y QUE SEAS FELÍZ.

Desde que el mundo es mundo, es siempre el mismo mundo

(Una respuesta un poco extensa al tema propuesto por Mariola en el mensaje anterior)
Una cosa está muy clara. El ser humano apenas ha evolucionado psicológicamente en los últimos dos mil años. Tecnológicamente es otra cosa, pero podríamos decir que el hombre de las cavernas y el hombre moderno comparten la misma mente, los mismos miedos, y el mismo instinto de autoprotección.
Es por ello que no es de extrañar que "la historia" se repita una y otra vez. Ya sabemos por la ciencia que los saltos evolutivos no son lineales. Osea que no se producen pequeños cambios en las especies, poco a poco, sino que de repente en una generación, aparece una mutación que provoca un antes y un después en su decorrer natural.
Pero en el caso del ser humano esto no ha ocurrido.
Nos gusta decir que todos queremos el bien común, un mundo feliz, y todo eso... ¿Pero qué es lo queremos en realidad? ¿No será mejor decir que queremos nuestro propio bien, nuestro mundo feliz? Y es que lo que nos empuja como manada es nuestra parcela de realidad, sin importarnos apenas la de los demás. Y esto ha sido así desde que el mundo es mundo.
De vez en cuando en la historia humana han surgido mutaciones de esas, como Jesús o Buda. Gente que ha aparecido entre nosotros con una nueva mentalidad. Nos han propuesto "amar al prójimo como a uno mismo". Pero no ha servido de nada, porque hemos seguido en las mismas. Quizá se hayan creado algunas religiones, construido monumentos, escrito millones de libros. Pero la mentalidad humana como tal ha seguido exactamente en el mismo punto.
Así que hemos conseguido algunos avances tecnológicos en pos de nuestro bien personal, apenas a nivel familiar, pero que paradójicamente está acabando con el ecosistema de la Tierra, y así en apenas unos cientos de años con toda la Humanidad.
¿Pero a quién le importa eso?
¿Es que alguna vez pensamos con seriedad y con madurez en el futuro de nuestros nietos, y en el de los suyos a su vez?
Pues no.
Y así van las cosas.
Si ya lo dijo la coplilla del Quintero:
"Son las cosas de la vida, son las cosas del querer, no tienen fin ni principio, ni tien cómo ni por qué".
Chin Pún.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Desde que el mundo es mundo

Hola amigos:
Una reflexión: Desde que el mundo es mundo, desde que el hombre existe, desde que nos concedieron la capacidad de discernir y de decidir, por nuestra mente ronda siempre una misma historia.
Nos pasamos la vida filosofando, interiorizando, buscando algo... y siempre esos pensamientos, esa búsqueda tiene unos objetivos, que se repiten.
Buscamos el amor, la felicidad, la paz, el bienestar común incluso.
Filósofos griegos, romanos, pensadores contemporáneos, ideólogos de toda clase y condición, desde los más recónditos lugares del mundo, exponen sus teorías, sus conclusiones, incluso sus experimentos sociales.
Todos buscamos lo mismo y ninguno parece encontrar el camino adecuado. Sólo aceptamos todos de común acuerdo determinadas conductas y acciones como perjudiciales y lejanas a esos objetivos... la guerra, la muerte, las violaciones a los derechos de los demás...
Pero por alguna extraña razón, pese a ese consenso... una y otra vez la historia se repite.
Una y otra vez se inician nuevas guerras, se asesina, se abusa de los demás.
Una y otra vez, el mundo "civilizado"... ese que tiene directo acceso a todas las corrientes de pensamiento, ese que proclama derechos y libertades, vuelve a justificar esas acciones condenadas por la humanidad, y a justificarlas en nombre de la malentendida paz mundial, o el malentendido equilibrio económico y social del mundo.
Será la herencia genética? Será que por principio el hombre aprende repitiendo los patrones de conducta de sus ancestros? Será sencillamente que es muy distinto pensar y hacer? soñar y actuar? será que tenemos una doble o triple moral? el mundo se ha vuelto loco? o es loco por definición y aún no nos habíamos enterado?
Deberíamos organizar cumbres internacionales para hablar del amor y la paz, y subvencionar a todos aquéllos que sean capaces de vivir acordes con sus ideas.
Todos queremos un mundo mejor, pero que poco de lo que pensamos, soñamos y deseamos, lo ponemos en práctica, lo incorporamos a nuestras vidas.
Y ahora... un grandísimo beso a todos... por la paz y el amor.

lunes, 20 de agosto de 2007

Muerte amiga.

A veces me sorprendo a mi mismo lleno de miedo. Por suerte o por desgracia he mirado la muerte a los ojos un par de veces. Por suerte o por desgracia sólo me ha sonreído abandonándome después de, si acaso, darme un beso en la mejilla.

Por causa de mi profesión me he tenido que convertir, muchísimas más veces de las que desearía, en su espectador fiel, observando cada fase de su trabajo, comprobando como hila fino, y cómo es de concienzuda y certera la muy aviesa.

Una sola cosa he ganado después de estar tantos años terco en mi empeño de ganarle la partida. No le temo. Si acaso hay una veta de respeto tras tanto combate en nombre de otros. Pero no le temo... para mí.

Los seres humanos, como cualquier otro ser vivo con consciencia de placer y dolor, tenemos un instinto muy pronunciado de autoconservación. Huimos de uno y nos lanzamos en pos del otro. Pero quizá sólo los seres humanos tenemos consciencia de nuestra mortalidad. De tarde o temprano, como la noche que le sigue al día, habrá un final también para nosotros.

Como he dicho un poco más arriba no le temo ni a la enfermedad ni a la muerte. Mi sufrimiento físico, cuando llegue, serás sólo mío. Nadie podrás sufrir por mí. Nadie podrá llevar mi carga. Cuando tenga que partir lo haré sólo, y no podré llevarme nada más allá de la ribera.

Pero otra cosa muy diferente ocurre cuando se trata de los demás, de las personas a las que quiero, y cuyo sufrimiento padezco más que el que me pertenece.

Por eso cuando se me grabaron a fuego las palabras de Mariola, "el peor día de mi vida", pensé que, bajo mi punto de vista, no debe de haber un sufrimiento mayor que el perder a la persona que se ama. Y quizá por las mismas razones con las que he descrito mi atrevimiento ante la muerte: porque no puedo sufrir por ellos y eludirles el mal trago, porque no puedo llevar su carga, y no puedo acompañarles en ese viaje, aunque diese lo que fuera por llevarles de la mano aunque sólo fuese hasta el mismo umbral.

¡Ay muerte!, incansable trabajadora, aunque meticulosa, y generosa a veces. De esta vez te he pedido un crédito como avalista de otra persona. Y será, a lo mejor, por nuestra relación como pugilistas del Buen Combate, que me lo has concedido.

Espero que no me seas usurera y me pidas intereses, porque das muchas veces lo mismo que arrebatas. De todas formas ya llegará el momento de conocernos íntimamente, y, aunque de momento no tengo premura, espero que ese día no te me aparezcas con prisa, que puedas parar un rato, y que podamos charlar como dos viejos amigos de todo lo pasado.

Porque a fin de cuentas, también siento una gran compasión por ti.

Gracias por darle a mi suegra esperanza y mucho tiempo para agradecerlo.

Ya nos veremos.

Y gracias a todos vosotros por estar ahí fuera, por vuestro ánimo y vuestra preocupación.

domingo, 19 de agosto de 2007

HOY

Para mí, la Oración es un impulso del corazón, una simple mirada dirigida al cielo, un grito de agradecimiento y de amor, tanto en medio del sufrimiento como en medio de la alegría. En una palabra es algo grande, algo sobrenatural que me dilata el alma y me une a JESÚS."
"No poseo el valor para buscar plegarias hermosas en los libros; al no saber cuales escoger, reacciono como los niños; le digo sencillamente al buen Dios lo que necesito, y Él siempre me comprende."

STA. TERESA DE LISIEUX


CARTA A MIS AMIGOS QUERIDOS: LUÍS MIGUEL Y MARIOLA

HOY QUIERO DECIROS QUE OS QUIERO QUE ME GUSTARÍA DAROS UN ABRAZO.
HOY QUIERO DECIROS QUE HE VISTO EN VOSOTROS A UNOS SERES MARAVILLOSOS CAPACES DE SUPERAR LOS MALOS MOMENTOS, CAPACES DE ENFRENTAR LAS PEORES DIFICULTADES.
HOY QUIERO DECIROS QUE ME HABEIS HECHO LLORAR, PERO NO OS PREOCUPEIS, NO PENSEIS QUE NO DEBERÍAIS DECIR LO QUE HABEIS DICHO, TODO LO CONTRARIO.
HOY ME HABEIS HECHO MAS SER HUMANO.
HOY QUIERO MIRAR AL CIELO Y HACER UNA PLEGARIA DE AMOR.
HOY QUIERO PEDIR POR LA MADRE DE Mª DEL MAR, QUE SE CURE.
HOY QUIERO PEDIR POR Mª DEL MAR PARA QUE LE SALGA TODO BIEN Y PUEDA RECIBIR A SU HIJO CON TODO EL AMOR DEL MUNDO, QUE SEA BENDECIDA POR LA ENERGÍA DE AMOR DE AQUELLA MÁGICA FIESTA.
HOY QUIERO PEDIR POR LÚIS MIGUEL PARA QUE SEA EL CABALLERO ANDANTE Y SE LLENE DEL AMOR “AGAPE” PARA PODER TRANSFORMAR TODO SU ALREDEDOR.
HOY QUIERO PEDIR POR MI AMIGA MARIOLA PARA QUE NUNCA NUNCA NUNCA SE SIENTA SOLA Y QUE SEPA QUE LA NECESITAMOS, NECESITAMOS SU AMOR, SU COMPRENSIÓN, SU FORMA DE VIVIR Y TODOS SUS PENSAMIENTOS QUE TANTO NOS AYUDA.
HOY QUIERO DECIROS QUE ESTOY AQUÍ, PARA VOSOTROS.
HOY QUIERO DAROS MI AMOR.

rosa de los vientos